Plinio el Joven

Una primera pista de algo parecido a un laberinto de setos se da en una de las epístolas de Plinio el joven, donde describe los jardines de su villa en la Toscana. Él habla de tener un hippodromus, una especie de circo formado por muchos caminos separados por setos de boj y adornado con el trabajo de jardinería ornamental.

Laberinto del Palacio de Versalles, Francia

Sin embargo, no encontramos ninguna referencia clara a laberintos en las obras de los escritores clásicos. Entre los manuscritos monásticos de la Edad Media se producen unos pocos pasajes que podrían referirse a algo por el estilo. Por ejemplo Henry, el abad de Claraval (Francia), al hablar metafóricamente de enredos laberínticos, dice:

“No tienen criterios definidos, sino que vagan en pistas circulares laterales, y la mayoría de los monstruos salvajes se ocultan en su laberinto de engaños “

Aunque podría perfectamente haberlo dicho aludiendo simplemente al tradicional laberinto cretense y no a las construcciones reales de su propia época.

Hampton Court

Los laberintos en parques y jardines construidos con setos han sido una constante en parques y jardines de medio mundo durante cerca de 600 años.  Los diseños de los primeros jardines laberinto eran con frecuencia simplemente una adaptación del ampliamente extendido diseño de laberinto de un solo camino. Al principio fueron diseñados principalmente para el ejercicio contemplativo de la mente y el cuerpo, pero progresivamente se fueron convirtiendo en lugares de selecto entretenimiento, un lugar para relacionarse y participar en alguna conversación, y con la inclusión de glorietas protegidas del sol y otras comodidades, como bancos, estatuas, jarrones o fuentes, también un lugar para el romance.

Este tipo de cosas llegaron a un clímax de extravagancia en la última parte del siglo XVII, cuando J. Hardouin-Mansart construyó para Luis XIV, el famoso laberinto en el parque más pequeño en Versalles.

Longleat, Reino Unido

Durante el siglo XVI y principios del XVII, varios escritores especializados en jardinería, recomendaban los laberintos como parte esencial de un jardín bien ejecutado. En poco tiempo se empezaron a construir laberintos mas elaborados y con setos más altos. Lamentablemente, todos o la mayoría de estos primeros laberintos han sido eliminados con el tiempo debido a la evolución lógica en el diseño de jardines. Sin embargo, si se conservan documentos y planos de sus diseños y su proceso de construcción.

Los laberintos construidos con setos continuaron floreciendo y desarrollándose durante los siglos 17 y 18. Los populares diseños originales siguieron repitiéndose, aunque la tendencia fuera a construir laberintos cada vez más grandes y complejos. El laberinto de Hampton Court de Londres, plantado en el año 1690, es probablemente el sobreviviente más conocido y antiguo, pero otros laberintos del siglo XVIII sobreviven también en Francia, Dinamarca, Italia y en menor proporción, España. La creación de numerosos parques y jardines públicos durante el siglo XIX también supuso la aparición de interesantes laberintos. Muchos de ellos aun se conservan. Con la expansión de las colonias europeas a lo largo y ancho del mundo durante los siglos XVIII y XIX, llegó también la expansión de sus laberintos, que fueron recreados por los colonos en los jardines y parques de sus nuevas tierras. En la actualidad, los laberintos de setos están extendidos por todo el mundo, ya sea en parques y jardines, como en granjas, instituciones, parques de atracciones, etc

Estos son algunos ejemplos:

Laberinto de Dole, Australia

El laberinto más largo del mundo se encuentra en la plantación de Dole, en Oahu, Hawai. Compuesto de 11.400 plantas nativas y tropicales, su recorrido cubre 4,8 Km., Dole no sólo ha creado el mayor laberinto en la tierra, también lo ha colocado online, donde puedes intentar recorrer el laberinto.

El Laberinto de Ashcombe, en Australia, tiene plantados más de 1000 cipreses y miles de metros de caminos. Los muros miden más de 3 metros de altura y 2 metros de espesor.

Laberinto de Ashcombe, Australia

El encargado del mantenimiento del laberinto los poda tres veces al año para mantenerlos esculpidos en un reto curvilíneo que inspira y asombra al paseante.

Conocido como el laberinto de plantas más grande del mundo, el laberinto de Reignac-sur-Indre, Francia, es siempre cambiante. En verano florece como un brillante campo de girasoles y en invierno desaparece para brotar de nuevo en primavera con un nuevo diseño.

Reignac-sur-Indre, Francia

En 1996, año de se apertura al público, más de 85.000 personas intentaron encontrar el camino a través del rompecabezas de 4 hectáreas.

16.000 tejos forman un laberinto de gran belleza clásica en Longleat, Reino Unido. Este cubre 1,48 hectáreas y cerca de 2 kilómetros de caminos. Los puentes de madera construidos en este enorme rompecabezas  revelan una característica inusual: Longleat es un laberinto tridimensional.

Laberinto de Horta, Barcelona

El parque del laberinto de Horta, en Barcelona, es el más antiguo que se conserva en la ciudad. Ubicado en la antigua finca de la familia Desvalls, cerca de la sierra de Collserola, el parque incluye un jardín neoclásico del siglo XVIII y un jardín romántico del siglo XIX.

El laberinto de Villa Pisan, situado a las afueras de Venecia, fue construido por un duque veneciano llamado Alvise Pisani.

Villa Pisani, Italia

El laberinto, acertadamente llamado “Il Labirinto”, es un complicado diseño de 12 anillos concéntricos con setos suficientemente altos como para no ver por encima de ellos. Esto significa que una vez estas dentro, estás dentro hasta que encuentras la salida.

Estos son unos pocos ejemplos de hermosos laberintos en parques o jardines, pero hay más…

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Plinio el Joven

Una primera pista de algo parecido a un laberinto de setos se da en una de las epístolas de Plinio el joven, donde describe los jardines de su villa en la Toscana. Él habla de tener un hippodromus, una especie de circo formado por muchos caminos separados por setos de boj y adornado con el trabajo de jardinería ornamental.

Laberinto del Palacio de Versalles, Francia

Sin embargo, no encontramos ninguna referencia clara a laberintos en las obras de los escritores clásicos. Entre los manuscritos monásticos de la Edad Media se producen unos pocos pasajes que podrían referirse a algo por el estilo. Por ejemplo Henry, el abad de Claraval (Francia), al hablar metafóricamente de enredos laberínticos, dice:

“No tienen criterios definidos, sino que vagan en pistas circulares laterales, y la mayoría de los monstruos salvajes se ocultan en su laberinto de engaños “

Aunque podría perfectamente haberlo dicho aludiendo simplemente al tradicional laberinto cretense y no a las construcciones reales de su propia época.

Hampton Court

Los laberintos construidos con setos han sido una constante en parques y jardines de medio mundo durante cerca de 600 años.  Los diseños de los primeros jardines laberinto eran con frecuencia simplemente una adaptación del ampliamente extendido diseño de laberinto de un solo camino. Al principio fueron diseñados principalmente para el ejercicio contemplativo de la mente y el cuerpo, pero progresivamente se fueron convirtiendo en lugares de selecto entretenimiento, un lugar para relacionarse y participar en alguna conversación, y con la inclusión de glorietas protegidas del sol y otras comodidades, como bancos, estatuas, jarrones o fuentes, también un lugar para el romance.

Este tipo de cosas llegaron a un clímax de extravagancia en la última parte del siglo XVII, cuando J. Hardouin-Mansart construyó para Luis XIV, el famoso laberinto en el parque más pequeño en Versalles.

Longleat, Reino Unido

Durante el siglo XVI y principios del XVII, varios escritores especializados en jardinería, recomendaban los laberintos como parte esencial de un jardín bien ejecutado. En poco tiempo se empezaron a construir laberintos mas elaborados y con setos más altos. Lamentablemente, todos o la mayoría de estos primeros laberintos han sido eliminados con el tiempo debido a la evolución lógica en el diseño de jardines. Sin embargo, si se conservan documentos y planos de sus diseños y su proceso de construcción.

Los laberintos construidos con setos continuaron floreciendo y desarrollándose durante los siglos 17 y 18. Los populares diseños originales siguieron repitiéndose, aunque la tendencia fuera a construir laberintos cada vez más grandes y complejos. El laberinto de Hampton Court de Londres, plantado en el año 1690, es probablemente el sobreviviente más conocido y antiguo, pero otros laberintos del siglo XVIII sobreviven también en Francia, Dinamarca, Italia y en menor proporción, España. La creación de numerosos parques y jardines públicos durante el siglo XIX también supuso la aparición de interesantes laberintos. Muchos de ellos aun se conservan. Con la expansión de las colonias europeas a lo largo y ancho del mundo durante los siglos XVIII y XIX, llegó también la expansión de sus laberintos, que fueron recreados por los colonos en los jardines y parques de sus nuevas tierras. En la actualidad, los laberintos de setos están extendidos por todo el mundo, ya sea en parques y jardines, como en granjas, instituciones, parques de atracciones, etc

Estos son algunos ejemplos:

Laberinto de Dole, Australia

El laberinto más largo del mundo se encuentra en la plantación de Dole, en Oahu, Hawai. Compuesto de 11.400 plantas nativas y tropicales, su recorrido cubre 4,8 Km., Dole no sólo ha creado el mayor laberinto en la tierra, también lo ha colocado online, donde puedes intentar recorrer el laberinto.

El Laberinto de Ashcombe, en Australia, tiene plantados más de 1000 cipreses y miles de metros de caminos. Los muros miden más de 3 metros de altura y 2 metros de espesor.

Laberinto de Ashcombe, Australia

El encargado del mantenimiento del laberinto los poda tres veces al año para mantenerlos esculpidos en un reto curvilíneo que inspira y asombra al paseante.

Conocido como el laberinto de plantas más grande del mundo, el laberinto de Reignac-sur-Indre, Francia, es siempre cambiante. En verano florece como un brillante campo de girasoles y en invierno desaparece para brotar de nuevo en primavera con un nuevo diseño.

Reignac-sur-Indre, Francia

En 1996, año de se apertura al público, más de 85.000 personas intentaron encontrar el camino a través del rompecabezas de 4 hectáreas.

16.000 tejos forman un laberinto de gran belleza clásica en Longleat, Reino Unido. Este cubre 1,48 hectáreas y cerca de 2 kilómetros de caminos. Los puentes de madera construidos en este enorme rompecabezas  revelan una característica inusual: Longleat es un laberinto tridimensional.

Laberinto de Horta, Barcelona

El parque del laberinto de Horta, en Barcelona, es el más antiguo que se conserva en la ciudad. Ubicado en la antigua finca de la familia Desvalls, cerca de la sierra de Collserola, el parque incluye un jardín neoclásico del siglo XVIII y un jardín romántico del siglo XIX.

El laberinto de Villa Pisan, situado a las afueras de Venecia, fue construido por un duque veneciano llamado Alvise Pisani.

Villa Pisani, Italia

El laberinto, acertadamente llamado “Il Labirinto”, es un complicado diseño de 12 anillos concéntricos con setos suficientemente altos como para no ver por encima de ellos. Esto significa que una vez estas dentro, estás dentro hasta que encuentras la salida.

Estos son unos pocos ejemplos de hermosos laberintos en parques o jardines, pero hay más…

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Pliny the Younger

A first clue to something like a hedge maze is given in one of the letters of Pliny the Younger, describing the gardens of his villa in Tuscany. He speaks of having a hippodromus, a kind of circus consisting of many paths separated by hedges of boxwood and garnished with landscaping work.

Versalles Palace labyrinth, France

However, we find no clear reference to labyrinths in the works of classical writers. Among the monastic manuscripts of the Middle Ages there are a few passages that may refer to something like that. For example Henry, Abbot of Clairvaux (France), speaking metaphorically of labyrinthine tangles says:

“They have no defined criteria, but they wander in side circular tracks, and most savage monsters are hidden in its maze of deception”

Although he might have said referring just to the traditional Cretan labyrinth and not the constructions of his own time.

Hampton Court

Hedge mazes have been  a constant in parks and gardens of half the world for nearly 600 years. The designs of the first maze gardens were often simply an adaptation of the widespread single path maze design.

At first they were designed mainly for contemplative exercise of  mind and body, but they were gradually becoming more elite entertainment, a place to interact and engage in some conversation, and with the inclusion of corners protected from the sun and other amenities as benches, statues, vases and fountains, also a place for romance.

Such things came to a climax of extravagance in the latter part of the XVII century, when J. Hardouin-Mansart built for Louis XIV the famous labyrinth in the smallest park at Versailles.

Longleat, United Kingdom

During the sixteenth and early seventeenth century, several writers specialized in gardening, recommended mazes as an essential part of a well-run garden. More elaborate mazes and higher fences soon began to be build.

Unfortunately, all or most of these early labyrinths have been eliminated over time due to the logical evolution in garden design. However, documents and drawings of their design and construction process still exist.

Hedge mazes continued flourishing and evolving over the seventeenth and eighteenth centuries. The popular original designs continued being repeated, although the trend was to build increasingly large and complex labyrinths.

The maze at Hampton Court in London, built in 1690, is probably the best known and oldest survivor, but others eighteenth century labyrinths survive in France, Denmark, Italy and to a lesser extent, Spain.

The creation of numerous parks and public gardens in the nineteenth century also saw the emergence of interesting mazes. Many of them still remain.

With the expansion of European colonies throughout the world during the eighteenth and nineteenth centuries, came also the expansion of mazes, which were recreated by settlers in the gardens and parks in their new homelands.At present, hedge mazes are spread throughout the world, whether in parks and gardens, as in farms, institutions, amusement parks, etc.

Here are some examples:

Dole maze, Australia

The world’s longest hedge maze is on the Dole Plantation in Oahu, Hawaii. Composed of 11,400 native tropical plants, its travel covers 4.8 km, Dole has not only created the largest maze in the land, but they have also placed it online, where you can try to navigate the maze.

The Ashcombe Maze, in Australia, has over 1000 cypress trees planted and thousands of meters of roads. The walls are over 3 meters high and 2 meters thick.

Ashcombe maze, Australia

The maintenance man of the maze prunes it three times a year to keep it carved in a curvaceous challenge that inspires and astonishes the visitor.

Known as the world’s largest plants labyrinth, Reignac-sur-Indre maze, in France, is always changing. In summer blooms as a bright field of sunflowers and in winter it fades away to come again in spring with a new design.

Reignac-sur-Indre, France

In 1996, the year it was open to the public, more than 85,000 people tried to find their way through the 4 hectares puzzle.

16,000 yews form a classical beauty labyrinth in Longleat, UK.

It covers 1.48 hectares and about 2 miles of roads.

Wooden bridges built in this huge puzzle reveal an unusual feature: Longleat is a three-dimensional maze.

 Horta labyrinth, Barcelona, Spain

The Horta Labyrinth Park in Barcelona, is the oldest labyrinth preserved in the city. Located in the Desvalls old family farm near Collserola mountains, the park includes a eighteenth century neoclassical garden and nineteenth century romantic gardens.

The maze of Villa Pisani, located on the outskirts of Venice, was built by a Venetian doge named Alvise Pisani.

Villa Pisani, Italy

The labyrinth, aptly called “Il Labirinto” is a complicated design of 12 concentric rings with hedges high enough not to see over them. This means that once you’re inside, you’re in until you find the exit.

These are a few examples of beautiful mazes in parks and gardens, but there are more …

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