Para los mayas, de quienes se conserva el único laberinto antiguo realmente construido, y todavía en pie, el edificio se llama Tza Tun Tzat (o Satunsat), que significa “lugar para perderse”.

La palabra maya  Satunsat  se traduce como «perdedero» o lugar donde es fácil extraviarse.

El nombre fue empleado desde tiempos antíguos para designar a un edificio ubicado en el sector poniente del sitio de Oxkintok cuyo interior consta de una serie de cuartos y pasillos dispuestos de forma laberíntica que ha causado fascinación para le gente que la visita.

Vista general del satunsat o perdedero localizado en la zona arqueológica de Oxkintok.

Este edificio es uno de los más antiguos del sitio, es de forma rectangular y mide alrededor de 20 m de largo por 10 m de ancho, con una altura máxima de 7 m en el lado oeste.

Consta de tres niveles o pisos superpuestos que solo se aprecian desde la fachada oeste donde se encuentra el único acceso.

Tiene 16 cuartos en su interior distribuidos en los primeros dos niveles y de una torreta que marca el final del laberinto en el tercer nivel.

Para acceder a los cuartos se tiene que recorrer los largos y estrechos pasillos que se comunican entre si por medio de pequeñas entradas y escaleras angostas que llevan a los diferentes niveles.

El lugar es obscuro y la escasa iluminación es a través de pequeñas ventanas distribuidas en algunos de los laterales del edificio por los cuales entran los rayos del sol .

Una entrada al Inframundo

Los datos arqueológicos sugieren que la construcción del Satunsat corresponde al periodo Clásico Temprano (300 a 500 d. C.), contemporáneo al auge del sitio de Oxkintok.

Arco falso o bóveda maya

En el laberinto se refleja el respeto y temor de los mayas al inframundo como un lugar oscuro, profundo y tal vez sin retorno.

Hay investigadores que aluden que los tres niveles hacen referencia al inframundo, a la tierra y al supramundo; pero quizás la idea mas acertada es su función ritual que marca los cambios relevantes en la vida.

Cuando un individuo realiza el recorrido en el interior del perdedero, tendrá que encontrar la salida por si sólo.

Para la construcción del Satunsat los antiguos mayas aprovecharon el  desnivel natural del terreno modificando el afloramiento de laja, por lo que se puede decir que se trata de una cueva artificial, sobre la que se edificó el laberinto.

Las fachadas originales norte, sur y este, fueron modificadas posteriormente y quizás, fue cuando se construyeron también los 3 cuartos exteriores que rematan el edificio.

Estas modificaciones corresponden al periodo clásico tardío  500 al 750 d. C.  .