El informe sobre los petroglifos de León revela que son únicos en el mundo
Los petroglifos leoneses de Maragatería, aunque están «emparentados» con los gallegos y usan parecidos motivos y representaciones, responden a una «concepción diferente» de esa religiosidad similar.

Estos petroglifos datan de finales del Calcolítico e inicios de la Edad del Bronce, es decir, más de 5.000 años de antigüedad.

Los más conocidos de entre ellos, los descubiertos en febrero del año pasado en el lugar conocido como Peñafadiel, en Lucillo, han sorprendido a los expertos encargados de su estudio al revelar, tras su limpieza, motivos nunca antes vistos y nuevos laberintos que permanecían ocultos.

Esas son algunas de las conclusiones del informe hecho público por los profesores de la Universidad de León Ana Neira y Federico Bernaldo de Quirós, encargados de un amplio estudio  para el que han contado con la colaboración de Fernando Carrera, Natalia Cortón e Iria Sinde, de la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Galicia, y de Julia Armesto, ingeniera de la Universidad de Vigo.
Ana Neira explicó, al detalle, los procedimientos técnicos empleados para la limpieza y estudio de tres yacimientos en concreto: los de Peñafadiel en Lucillo, los de Peñafurada en Andiñuela, y los de Peñamartín en Chana de Somoza.

Tras limpiarlos cuidadosamente de forma manual, se empleó un escáner-láser en tres dimensiones con el fin de obtener una «microtopografía» que permite un «conocimiento a nivel de milímetros» de estas representaciones. También se realizaron varios calcos con diferentes técnicas.
Y así, el equipo de investigadores se encontró, en el caso de Peñafadiel, con que su limpieza reveló la existencia de nuevos motivos, como una cruz de brazos iguales, un surco que desemboca en un haz de líneas y una especie de hoja de los que no hay precedentes. La primera de estas rocas presenta tres laberintos grandes, con cavidades redondas o cazoletas, de los que se piensa que primero se hicieron los laberintos y luego las cazoletas. En la segunda roca, son más motivos, «y más complejos» los que aparecen, con dos laberintos (que en este caso no se hicieron primero), cazoletas con reborde, un posible tercer laberinto no vislumbrado anteriormente, pequeños canales y los citados surco y cruz.

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El informe sobre los petroglifos revela que son únicos en el mundo
Los petroglifos maragatos, aunque están «emparentados» con los gallegos y usan parecidos motivos y representaciones, responden a una «concepción diferente» de esa similar religiosidad. Los más conocidos de entre ellos, los descubiertos en febrero del año pasado en el lugar conocido como Peñafadiel, en Lucillo, han sorprendido a los expertos encargados de su estudio revelando, tras su limpieza, motivos nunca antes vistos y nuevos laberintos que permanecían ocultos.
Esas son algunas de las conclusiones del informe que ayer hicieron público los profesores de la Universidad de León Ana Neira y Federico Bernaldo de Quirós, encargados de un amplio estudio que ha costado a la Junta 18.000 euros y para el que han contado con la colaboración de Fernando Carrera, Natalia Cortón e Iria Sinde, de la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Galicia, y de Julia Armesto, ingeniera de la Universidad de Vigo.
Ana Neira explicó, al detalle, los procedimientos técnicos empleados para la limpieza y estudio de tres yacimientos en concreto: los de Peñafadiel en Lucillo, los de Peñafurada en Andiñuela, y los de Peñamartín en Chana de Somoza. Tras limpiarlos cuidadosamente de forma manual, se empleó un escáner-láser en tres dimensiones con el fin de obtener una «microtopografía» que permite un «conocimiento a nivel de milímetros» de estas representaciones, explicó Neira. También se realizaron varios calcos con diferentes técnicas.
Y así, el equipo de investigadores se encontró, en el caso de Peñafadiel, con que su limpieza reveló la existencia de nuevos motivos, como una cruz de brazos iguales, un surco que desemboca en un haz de líneas y una especie de hoja de los que no hay precedentes. Ana Neira también explicó que la primera de estas rocas presenta «tres laberintos grandes, con cavidades redondas o cazoletas », de los que se piensa que primero se hicieron los laberintos y luego las cazoletas. En la segunda roca, son más motivos, «y más complejos» los que aparecen, con dos laberintos (que en este caso no se hicieron primero), cazoletas con reborde, un posible tercer laberinto no vislumbrado anteriormente, pequeños canales y los citados surco y cruz. Estos petroglifos datan de finales del Calcolítico e inicios de la Edad del Bronce, entre el tercero y el segundo milenio antes de Cristo.
EnPeñamartín, el equipo se encontró con cruces, herraduras y puntos (y un grafitti que dice Dionisio , un vecino de Chana de Somoza que aún vive), datadas ya en época histórica.

Los más conocidos, los de Peñafadiel, datan de hace 5.000 años y poseen motivos decorativos nunca antes vistos, según los expertos encargados de estudiarlos

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