El actual resurgimiento del interés por los laberintos ha dado lugar a una serie de diseñadores que han ampliado, de forma consciente, los límites de lo que se considera un laberinto y han buscado deliberadamente nuevas formas para el laberinto moderno de hoy. Estilos que van desde el minimalista, con apenas unas cuantas vueltas y caminos para capturar la esencia del laberinto, a los complejos diseños simbólicos y temáticos, que siguen manteniendo una sola vía, lo que lleva a veces al centro, y otras veces recorre todo el diseño para luego volver a salir. También se incluyen aquí los laberintos de reflexión, que se han hecho populares en los últimos años. Estos,  a pesar de tener más de una vía se deberían seguir clasificando como laberintos unicursales. Sin duda, algunas de estas variedades modernas pueden llegar a ser juzgadas como nuevos e importantes desarrollos en un futuro, pero por ahora la mejor forma de catalogar y clasificar todos estos nuevos diseños es llamándolos laberintos Modernos o contemporáneos.

El actual resurgimiento del interés por los laberintos ha dado lugar a una serie de diseñadores que han ampliado, de forma consciente, los límites de lo que se considera un laberinto y han buscado deliberadamente nuevas formas para nuevos fines.

Estilos que van desde el minimalista, con apenas unas cuantas vueltas y caminos para capturar la esencia del laberinto, a los complejos diseños simbólicos y temáticos, que siguen manteniendo una sola vía, lo que lleva a veces al centro, y otras veces recorre todo el diseño para luego volver a salir.

También se incluyen aquí los laberintos de reflexión, que se han hecho populares en los últimos años.

Estos,  a pesar de tener más de una vía se deberían seguir clasificando como laberintos unicursales.

Sin duda, algunas de estas variedades modernas pueden llegar a ser juzgadas como nuevos e importantes desarrollos en un futuro, pero por ahora la mejor forma de catalogar y clasificar todos estos nuevos diseños es llamándolos laberintos Modernos o contemporáneos.

The current revival of interest in labyrinths has resulted in a number of designers and builders consciously stretching the boundaries of what constitutes a labyrinth, or deliberately seeking new forms for new purposes.

Ranging from the minimalist, with just a few turns and paths to capture the essence of the labyrinth, to complex symbolic and thematic designs, they still retain a single pathway, leading sometimes to a centre, but other times around the full course of the design and back out.

Also included here are the Reflection and Relationship labyrinths that have become popular in recent years, which despite having more than one pathway are still labyrinths by intent.

Undoubtedly, some of these modern varieties may go on to be judged as important separate developments when studied in the future, but for now this proliferation of forms can best be compared and contrasted within the “Contemporary” heading.