Al igual que con el laberinto clásico, también se han registrado un considerable número de variaciones sobre el tema básico del laberinto medieval.

Laberintos circulares, cuadrados, y de formas poligonales  son comunes en esta época y no necesitan una clasificación separada.

Sin embargo, algunos ejemplos muestran intentos deliberados de producir un diseño diferente – con más o menos circuitos, diferentes métodos de conexión de las vías, o alteraciones para ajustarse al espacio disponible.

Algunos, como el antiguo laberinto de la catedral de Reims, Francia, fueron especialmente influyentes.

Con la invención de la imprenta a finales del siglo XV, diseños de laberintos específicos aparecidos en la arquitectura  y en libros de jardinería fueron ampliamente copiados y adaptados.

Otras variantes medievales son claramente el resultado de intentos fallidos de construcción o restauraciones inadecuadas de antiguos diseños.

Este es el caso sobre todo con los laberintos formados a partir de césped o piedras,  muy  propensos al deterioro o la perturbación por parte del tiempo o la gente.

El resurgimiento  de interés actual en el diseño del laberinto medieval, especialmente en Estados Unidos desde mediados de la década de 1990, se ha traducido en el desarrollo de una serie de nuevas variantes.

Algunas se basan directamente en el laberinto de la Catedral de Chartres, a menudo con menor número de circuitos para que puedan caber en espacios reducidos, o para producir caminos más amplios .

Algunos han sido nombrados específicamente  por sus creadores, pero como la mayoría de estos títulos existen principalmente para establecer derechos de autor, estos se pueden incluir en esta subcategoría del tipo medieval.

El Laberinto de St. Omer Un laberinto medieval en particular, merece un reconocimiento por separado – El laberinto de St. Omer. Aunque su camino puede parecer un diseño sinuoso al azar, se puede demostrar que el modelo fue desarrollado directamente desde la forma medieval estándar. En el ejemplo original construido en el siglo XIV en la Abadía de San Bertín en St. Omer, en el norte de Francia, fue copiado y desarrollado posteriormente y se ha empleado en varias ocasiones hasta el día de hoy como en la catedral de Gent, en Bélgica.

Al igual que con el laberinto clásico, también se han registrado un considerable número de variaciones sobre el tema básico del laberinto medieval.

Laberintos circulares, cuadrados, y de formas poligonales  son comunes en esta época y no necesitan una clasificación separada.

Sin embargo, algunos ejemplos muestran intentos deliberados de producir un diseño diferente – con más o menos circuitos, diferentes métodos de conexión de las vías, o alteraciones para ajustarse al espacio disponible.

Algunos, como el antiguo laberinto de la catedral de Reims, Francia, fueron especialmente influyentes.

Con la invención de la imprenta a finales del siglo XV, diseños de laberintos específicos aparecidos en la arquitectura  y en libros de jardinería fueron ampliamente copiados y adaptados.

Otras variaciones son claramente el resultado de intentos fallidos de construcción o restauraciones inadecuadas de antiguos diseños.

Este es el caso sobre todo con los laberintos formados a partir de césped o piedras,  muy  propensos al deterioro o la perturbación por parte del tiempo o la gente.

El resurgimiento  de interés actual en el diseño del laberinto medieval, especialmente en Estados Unidos desde mediados de la década de 1990, se ha traducido en el desarrollo de una serie de nuevas variantes.

Algunas se basan directamente en el laberinto de la Catedral de Chartres, a menudo con menor número de circuitos para que puedan caber en espacios reducidos, o para producir caminos más amplios .

Algunos han sido nombrados específicamente  por sus creadores, pero como la mayoría de estos títulos existen principalmente para establecer derechos de autor, estos se pueden incluir en esta subcategoría del tipo medieval.

El Laberinto de St. Omer

Un laberinto medieval en particular, merece un reconocimiento por separado – El laberinto de St. Omer.

Aunque su camino puede parecer un diseño sinuoso al azar, se puede demostrar que el modelo fue desarrollado directamente desde la forma medieval estándar.

En el ejemplo original construido en el siglo XIV en la Abadía de San Bertín en St. Omer, en el norte de Francia, fue copiado y desarrollado posteriormente y se ha empleado en varias ocasiones hasta el día de hoy como en la catedral de Gent, en Bélgica.

As with the classical labyrinth, a considerable number of variations upon the basic theme of the medieval labyrinth have been recorded.

Circular, square, and polygonal forms of the basic medieval form are common and need no separate classification.

However, some examples display deliberate attempts to produce a different design – with more or fewer circuits, different methods of connecting the pathways, or alterations to fit the space available or purpose intended.

Some, such as the labyrinth formerly in Reims Cathedral, France, were especially influential.

With the invention of printing in late 15th century, specific labyrinth designs appearing in early architecture and gardening books were widely copied and adapted further.

Other variations are clearly the result of incorrect attempts at construction or inaccurate restorations of previous designs; this is especially the case with labyrinths formed from turf or boulders, which are prone to deterioration and disturbance.

The current revival of interest in the medieval labyrinth design, especially in America since the mid-1990s, has resulted in the development of a number of new variations.

Some are based directly on the labyrinth in Chartres Cathedral, often with fewer circuits to enable them to fit in confined spaces, or to produce wider paths.

A number have been given specific names by their creators, but as most of these titles exist primarily to establish copyright, they can conveniently be included in this sub-category of the Medieval type.

St Omer Labyrinth

One particular medieval group deserves separate recognition – the St. Omer labyrinth.

Although its pathway may seem to be a random meandering design, it can be demonstrated that the pattern was developed directly from the standard medieval form.

The original example constructed in the fourteenth century at the Abbey of St. Bertin in St. Omer, northern France, was subsequently copied and further developed and has been employed on various occasions until recent times, like in Gent cathedral, Belgium.