¿Qué es la Geometría Sagrada?

La Geometría Sagrada es la huella de la Creación y el génesis de todas las formas.

Es una antigua ciencia que explora y explica los patrones de energía que crean y unifican todas las cosas, y revela la manera exacta en que la energía de la Creación se organiza.

En cada escala, cada patrón natural de crecimiento o movimiento se ajusta necesariamente a una o más formas geométricas.

Al entrar en el mundo de la Geometría Sagrada se empieza a ver como nunca antes la belleza maravillosamente modelada y perfecta de la Creación.

Las moléculas de nuestro ADN, la córnea de nuestro ojo, copos de nieve, conos de pino, pétalos de flores, cristales de diamante, la ramificación de los árboles, una cáscara del nautilus, la estrella que da vueltas, las espirales de las galaxias, el aire que respiramos, y todas las formas de vida que conocemos, emergen de códigos geométricos eternos e infinitos.

Ver y contemplar estos códigos permiten mirar directamente a la cara de la más profunda sabiduría y ofrece una visión clara del funcionamiento interno de la Mente Universal y el Universo mismo.

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Los antiguos creían que la experiencia de la Geometría Sagrada es esencial para la educación del alma.

Sabían que estos patrones y códigos eran representativos de nuestro propio reino interno y la estructura sutil de la conciencia. Para ellos, lo “sagrado” tenía un significado particular relacionado con la conciencia y el misterio profundo de la conciencia.

Aunque la cuna de la cultura en el mundo es la cultura árabe, la Geometría Sagrada se ha practicado desde hace siglos y su conocimiento ha estado vinculado con las civilizaciones y manifestaciones culturales más importantes de nuestra época: los egipcios, los griegos, los renacentistas, los mayas, los teotihuacanos, los hindúes, chinos, persas y actualmente, la comunidad científica, entre otros.

La Geometría Sagrada es el lenguaje de la vida, que diferentes culturas han imitado y adoptado para crear sus manifestaciones artísticas y de conocimiento.

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En diferentes tiempos y culturas siempre existieron grupos de personas que eran iniciados en este conocimiento y tenían la función de protegerlo y trasmitirlo sólo a aquellos que consideraban aptos para ello.

¿Por qué se ha guardado tan celosamente este conocimiento?

Porque son los códigos de la vida, aquellos que sirven para dirigir la conciencia humana, estructurar patrones de funcionamiento social y cultural que prevalezcan en el tiempo, y como tales, pueden otorgar mucho poder a quien posea el conocimiento de ellos.

¿Quién creó la Geometría Sagrada? ¿De dónde surgió?

Ninguna religión, ningún pueblo, salvo el Universo mismo,fue quien la creó.

La Geometría Sagrada es el código de códigos, es una meta-estructura con la que está construida, literalmente, la materia.

Es un código que pertenece a la humanidad misma pues todo en la vida natural es creado por los principios dados en el universo.

Los elementos de la materia surgen por arreglos geométricos que se explican si comprendemos la base de este código.

Es una herencia intrínseca del ser humano que nos es dada por derecho de vida. Somos Geometría viviente.

Nadie tiene que hacer nada para conquistar la sabiduría que encierra su Ser, solo tenemos que permitirle manifestarse.

Geometría Sagrada y Laberintos

La Geometría Sagrada y los laberintos estan intimamente relacionados.

Ambos son en esencia construidos y formados mediante formas básicas geométricas. Estas formas no son ningún invento del ser humano, sino que se encuentran absolutamente en todas partes.

Son las piezas con las que, tanto nosotros como el Universo entero, estamos construidos. Por este motivo, ya sea la plasmación de estas formas o simplemente su observación, es una acción con la poder de conectarnos profundamente con nuestro interior o de hacernos experimentar y sentir la realidad de formar parte de un todo.

Esta clase de experiencias reveladoras pueden ser de gran utilidad en nuestra propia evolución personal y por extensión de nuestro mundo y nuestro Universo.

Es por esto que tanto los laberintos como las figuras, grandes o pequeñas, de geometrías armónicas ejercen tanto poder y atracción sobre nosotros. Inconscientemente reconocemos esas formas como algo propio, algo que forma parte de nosotros o de lo que nosotros formamos parte. .